Justo ahi, cuando el tren dobla en esa curva y el maqui-
nista toca bocina, saludando, haya o no partido; justo
en ese momento cuando el cielo gris cae sobre los dos
estadios de Avellaneda,y la gente desde el vagón mira,
de reojo, el pastito soñado, que contrasta con el desgaste
de sus vidas rutinarias -siempre lo mismo, el mismo
tren, el mismo camino, la misma tremenda esperanza
de ganar el domingo-,justo ahi, en esa curva del Roca,
antes o después de la estación, según vayas o vuelvas
desde el sur,justo ahí en esa curva, yo siempre sonrio
sola, y a veces, depende del dia, a veces lloro también.
Desde el Roca






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