Atravesamos un proceso a nivel mundial donde muy pocos poderosos siguen concentrando las riquezas de las mayorías. La comunicación no queda afuera de esta lógica: hoy más que nunca, es una pieza clave para decidir quién habla y qué realidades merecen ser contadas.
Ante este escenario, nos surgen tantas preguntas. Vivimos un presente difícil, marcado por la indiferencia y un individualismo que muchas veces nos separa. Por eso, nuestra prioridad es hacernos preguntas para construir sentido juntos. El desafío más urgente es: ¿Cómo sostenemos nuestra identidad popular y aquello que nos hace comunidad?
En este camino, recuperamos el compromiso de Rodolfo Walsh de dar testimonio en tiempos difíciles. Valoramos y respetamos el trabajo de cada medio, de cada comunicador y la persistencia de quienes eligen no mirar para otro lado, entendiendo que la única respuesta ante la desigualdad es una comunidad organizada.
Seguimos caminando y construyendo porque somos parte de un día a día que se puso difícil para todos, frente a un sistema que intenta que nos acostumbremos al silencio. Por eso, elegimos ser un espacio más donde encontrarnos para trabajar, comunicar y entender la importancia del esfuerzo en conjunto.
Entendemos que cada uno tiene su forma y su herramienta, y que en la diversidad de esas voces —ya sea desde el conocimiento técnico, la formación universitaria, la comunicación popular o las nuevas narrativas digitales— es donde nuestra identidad cobra verdadero valor. En esa mezcla de miradas y de formas de contar lo que nos pasa es donde fortalecemos nuestra voz colectiva.
Estamos convencidos de que encontrarnos es lo que nos permite hallar las respuestas que buscamos. Al final del día, la cuenta es simple: cuando nos unimos, siempre somos más; cuando nos dividimos, terminamos perdiendo. Construir ese horizonte de igualdad depende, hoy más que nunca, de nosotros.
Ni silencio ni indiferencia: el desafío de construir en conjunto







Leave a Reply