Las calles, por lo menos las del AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires), están en estos días convulsionadas. Veamos algunos números.
El boleto de colectivo viene con una suba desde diciembre del ’23 hasta hoy (tomando marzo) de entre 800% y 900%.
Mientras que el boleto de colectivo aumentó más de un 900%, la inflación acumulada en el mismo lapso fue del 203%, lo que demuestra un aumento muy por encima de la suba general de precios.
En el lapso entre marzo y abril, los combustibles subieron en promedio entre 16% y 22%.
Insostenible.
A toda esta situación se suma que al Gobierno se le dio por pisar los subsidios a las empresas de colectivos, a lo que las empresas respondieron con la merma en la frecuencia del servicio. En la mayoría del conurbano bonaerense, las frecuencias se achicaron hasta un 30%.
Insostenible.
Si querés ponerle la frutilla a la torta, en muchas de las líneas los trabajadores iniciaron medidas de fuerza, ya que no se les pagaban los salarios.
Cóctel explosivo.
Un trabajador cualquiera, de nosotros, los que peleamos para que no nos sobre tanto mes al final del salario, encima de todo eso tiene que agregar una o dos horas más para viajar de su casa al laburo y del laburo a su casa.
Mal humor, personas encabronadas. Descontento.
Insostenible.
Súmale esta pequeña reflexión: parece que encima de que nos quieren esclavizar con las condiciones laborales, ahora también nos quitan dos o tres horas más de vida por día.
Todo es muy violento, todo. Ejercen contra nosotros una violencia inimaginable, que no habíamos visto en mucho tiempo.
Si querés, también tomamos la burla que significa que funcionarios que claramente no pueden justificar la guita que tienen se nos ríen en la cara y nos dicen que todo está inventado por una red de inteligencia rusa que busca ensuciar la cancha.
Dos cuestiones:
- ¿Qué pasará si esa violencia se da vuelta? ¿Nos perseguirán? ¿Nos enjuiciarán? ¿Nos acusarán de terroristas?
- ¿Podemos quedarnos en esa espiral que empieza, pero no sabemos cómo termina? Acordate que la calentura es mala, malísima consejera.
Creo, humildemente, que desde el lugar que tiene cada uno, necesitamos aportar un granito de arena, aunque sea, para que nuestra Patria vuelva a su destino de grandeza.
Militemos, estudiemos, reflexionemos, comuniquemos, expresemos, pero nunca, nunca nos quedemos en la bronca, porque la bronca jamás, jamás solucionó nada.
El Poder debería dejar de atacar como en una guerra, para después defenderse como si fuera un niño.
Juan Manuel Allerbon.















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