Desde PLAZA DE MAYO a TODAS las PLAZAS de nuestro PAÍS
Del 2 al 9 de JUNIO 2026
“El ayuno que yo quiero es éste: romper las cadenas injustas,
compartir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo
y no desentenderte de los tuyos” (Isaías 58:6-7)
AYUNO Y ORACIÓN PARA DESPERTAR LAS CONCIENCIAS
Llamamiento de la Mesa Ecuménica por la Democracia, la Vida y el Bien Común
Vivimos tiempos de profunda angustia social. El hambre, la violencia, la exclusión, el odio y la indiferencia
amenazan nuestra convivencia democrática. Millones de personas sufren el empobrecimiento, la pérdida del
trabajo y el deterioro de la salud y la educación públicas, mientras crecen prácticas y discursos que
fragmentan y someten.
Como comunidades de fe, organizaciones sociales y de derechos humanos comprometidas con la vida del
pueblo, sentimos el deber ético y ciudadano de no permanecer indiferentes. Desde agosto de 2023, la Mesa
Ecuménica por la Democracia, la Vida y el Bien Común sostiene una presencia pública y espiritual junto a
quienes padecen el abandono y la injusticia: acompañando la defensa de los pueblos originarios, rezando
frente al Ministerio de Capital Humano y acompañando los reclamos de jubiladas y jubilados, alzando
siempre una voz colectiva por la dignidad, la paz y la justicia social.
En continuidad con este camino, convocamos ahora a una campaña pública de reflexión y compromiso
comunitario por la paz con justicia social y justicia ambiental, que incluya una acción colectiva de ayuno –
huelga de hambre y oración, como signo de denuncia y de solidaridad con quienes sufren diariamente el
hambre impuesto por un sistema de exclusión y descarte.
Quienes en la Mesa profesamos la fe cristiana, nos inspiramos en la vida y la predicación de Jesús, que ayunó
y se enfrentó con el mal, y se identificó con quienes sufren: “Tuve hambre y me dieron de comer” (Mateo 25:35);
y en la oración del p. Carlos Mugica:
“Señor, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no;
porque nadie hace huelga con su hambre.
Señor, perdóname por decirles ‘no sólo de pan vive el hombre’
y no luchar con todo para que rescaten su pan”.
Toda la Mesa asume también el llamado de Adolfo Pérez Esquivel a una verdadera “rebeldía de la
conciencia”, capaz de resistir a la naturalización de la injusticia y volver a poner en el centro la dignidad
humana y el cuidado de toda vida.
En Buenos Aires, esta campaña va tomando la forma de 8 días, desde el martes 2 al martes 9 de junio. Las y
los ayunantes nos reuniremos en Plaza de Mayo para recibir a distintos sectores de nuestra sociedad, para
seguir haciéndonos eco de sus sufrimientos, dialogar sobre la necesaria búsqueda de la unidad en la diversidad
sobre la construcción de propuestas viables que reviertan lo antes posible las injusticias que padecemos y -en
la tardecita de cada jornada- artistas populares animarán el canto y la reflexión, en comunidad, deseando
juntos y juntas que la sabiduría y la fortaleza acompañen a nuestro pueblo por estos caminos.
Asimismo convocamos, a todas las organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos y comunidades
de fe, a federalizar esta campaña, en cada pueblo, en cada ciudad, al modo posible, viable, decidan qué forma
darle, desde un núcleo impulsor de una convocatoria intersectorial local lo más amplia posible. Nos ponemos
a disposición de quienes quieran coordinar y articular con nuestra Mesa Ecuménica.
Entendemos que nuestro pueblo y nuestra dirigencia necesitan este signo, y que sea contundente, nacional, en
la medida en que se concretice en la misma fecha, en el sitio más público de cada ciudad y localidad de cada
uno de los cuatro puntos cardinales.
Les exhortamos a hacerlo, ejerciendo la tolerancia, que Paulo Freire defendía como “la virtud revolucionaria
de convivir con quienes son diferentes para poder luchar contra quienes son antagónicos”. La tolerancia
nos pone en el desafío de convivir reconociéndonos, a contramano de la cultura de la fragmentación y del
odio, que también se nos contagia. Reconocernos, dentro del variopinto campo nacional y popular, como
recíprocamente capaces de aportar “cuotas” de verdad a la verdad “sinfónica” que siempre estará en
construcción, co-empoderándonos, convidándonos -y no disputándonos- poder, a partir de escuchas sinceras y
palabras humildes, con sed de aprender –no de retrucar-, con sed de compartir –no de monopolizar-.
No asumimos este gesto desde el espectáculo ni desde el heroísmo individual, sino desde una espiritualidad
encarnada que entiende que la fe sin compromiso con el sufrimiento humano y con el de nuestra Casa Común
se vacía de sentido. En la tradición bíblica, el ayuno es un llamado colectivo a la conversión, la justicia y la
solidaridad.
Desde una esperanza que no nace de la resignación ni del odio, sino de la convicción de que los pueblos
pueden reencontrarse buscamos la construcción de caminos de justicia y hermandad.
Nuestro ayuno quiere ser plegaria activa, protesta pacífica y testimonio comunitario. Un gesto que ayude a
despertar las conciencias frente al dolor social y al dolor de la hermana madre tierra, frente a la naturalización
de la miseria, y frente a la violencia política y cultural sostenidas en el odio y la descalificación.
Nos pronunciamos por la paz en nuestro país y en el mundo, especialmente allí donde la garra imperial
bombardea muerte y miseria. Rechazamos toda forma de guerra, colonialismo y sometimiento de los pueblos.
Defendemos la soberanía, los derechos humanos, la memoria, la verdad y la justicia, así como el derecho de
cada persona y de cada creatura a vivir con dignidad.
Convocamos a organizaciones sociales, sindicales, culturales, estudiantiles, de derechos humanos y
comunidades de fe, así como a toda persona de buena voluntad, a sumarse a este camino de conciencia y
esperanza.
Como escribiera el paí Julián Zini: “Es tiempo de juntarse y andar”.
Ayunamos para denunciar el hambre.
Nos reunimos para defender la vida.
Oramos para sostener la esperanza.
Porque la paz verdadera sólo puede construirse con pan en cada mesa, justicia legítima, dignidad para cada
persona y políticas públicas que garanticen plena inclusión y buen vivir.
Mesa Ecuménica por la Democracia, la Vida y el Bien Común
@ecumenicamesa ecumenicamesa@gmail.com + 54 9 11 5972-8584 / +54 9 11 3944-1133
Integran la Mesa Ecuménica
Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) – Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) – Pastoral Social Evangélica (PSE) – Curas en la Opción por las y los
Pobres (OPP) Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) – Fundación Hora de Obrar – Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes (CAREF) – Mujeres
Construyendo Comunidad Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires (IAMBA) – Sororidad & Fe – Grupo La Tranquera (GLT)











