La noche es oscura y yo camino sin lunas, ni atardeceres, mis pasos me acompañan, mis sueños me desvelan, son mis pasos que me acompañan. Y hacen ruido.
De repente una luz aclara lo oscuro, es aquella culpa, quisa la verdad que estaba escondida, de esa verdad que es luz, una luz que alumbra toda la verdad que estaba escondida, una luz que alumbra, por ahora esta existencia.
Pesada es la carga, es mi identidad, mezclada con el olvido, el olor a la espera, la verguenza de haber estado dormido quisas, algo con lo que lucho aun despierto.
Camino estos lugares con los ojos abiertos entee las almas ensangrentadas negando todo lo que dicen de aqui, de la obediencia sufrida de mi piel que aun tiene vida.
El viento es mi memoria, con calma me junto con los pibes, mis hermanos, los de sangre oscura, de tierra y de almas repartidas.
Pesada es la carga, es mi identidad, mezclada con el olvido, el olor a la espera, la verguenza de haber estado dormido quisas, algo con lo que lucho aun
Despierto
Elvio Antonio Baez














