de Candela Aylen Serpico
El bar está lleno, la gente bebiendo, esperando el show.
El escenario preparado para nosotros, dos personas a punto de
bailar.
La música comienza, los movimientos se muestran,
nuestras siluetas danzan a la par.
El público aplaude sin dejar de vernos, asombrados por la
conexión que compartimos.
Dos cuerpos en sintonía, fusionándose para ser uno solo,
sintiendo el calor de ambos con cada roce.
La música cesa y en la habitación solo se escuchan nuestros
corazones latir agitados; te miro a los ojos, aún mi mano en tu
cintura, vos me estas mirando también...
Tu mano se posa en mi pecho, tu boca entreabierta buscando a
la mía. Decido sellar tus labios con un beso urgente, dejando que
nuestras lenguas se entrelacen y bailen juntas un tango feroz.
Ilustración: Brian Leonel Coronel













